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El nuevo ZEITWERK

El nuevo ZEITWERK

Segunda generación del reloj digital con corazón mecánico.

A. Lange & Söhne presenta dos nuevas versiones en platino y oro rojo de su reloj digital mecánico reiteradamente premiado. Con su calibre L043.6 perfeccionado, este reloj tiene el doble de reserva de marcha, 72 horas, lo que supone una comodidad aún mayor. Su revolucionario diseño también ha sido objeto de sutiles cambios que lo hacen todavía más expresivo. Y para colmo, una mecánica potente y precisa, protegida por siete patentes, hace que las grandes cifras saltantes aparezcan como por arte de magia al avanzar al ritmo de los minutos.

A. Lange & Söhne presentó en 2009 el primer ZEITWERK, sorprendiendo con él al mundo de la relojería profesional: un concepto de reloj de pulsera no conocido hasta entonces con grandes cifras saltantes para las horas y los minutos y un mecanismo de reajuste de la tensión para marcar el ritmo. Esta representación tan clara y vanguardista del tiempo no ha encontrado hasta ahora su igual. Subraya así la aspiración de la manufactura de redefinir constantemente los límites de lo técnicamente posible. Walter Lange, fundador de la manufactura, siempre insistió en «no pararse nunca». Siguiendo esta máxima, los relojeros de A. Lange & Söhne se cuestionan todo con regularidad y siguen nuevos enfoques innovadores para impulsar el desarrollo de la relojería de precisión.

Inspiración histórica: un ritmo de un minuto en lugar de cinco

Este enfoque innovador está íntimamente ligado a la tradición de nuestra manufactura. Los maestros relojeros de A. Lange & Söhne encontraron la inspiración del ZEITWERK en el famoso Reloj de Cinco Minutos de la Ópera Semper de Dresde. Su fabricación se encomendó en aquella época al relojero de la corte Johann Christian Friedrich Gutkaes. Debía desarrollar una indicación del tiempo que se pudiese ver bien incluso desde las últimas filas. Un desafío que obligó a Gutkaes a replantearse absolutamente todo. En lugar de optar por los grandes relojes con agujas, al uso en aquella época, eligió un planteamiento revolucionario: un reloj que indicara la hora cada cinco minutos en formato digital. En 1841 fabricó el Reloj de Cinco Minutos con su empleado Ferdinand Adolph Lange. La extraordinaria idea que dio vida a este reloj ha encontrado una nueva expresión en el ZEITWERK, si bien en éste la hora salta cinco veces más que en su fuente de inspiración, es decir, cada minuto.

Horas y minutos con una sola mirada

El ZEITWERK dispone de un mecanismo patentado con tres discos de cifras saltantes que convierten la lectura de la hora en toda una experiencia. La hora y los minutos se representan de izquierda a derecha mediante grandes cifras de 2,9 milímetros de alto y 2,3 milímetros de ancho. La armónica disposición sobre el puente curvado del tiempo y las grandes dimensiones de la indicación hacen que la consulta sea óptima. Además, esta indicación estéticamente original y técnicamente ambiciosa aporta dinamismo y vida a la esfera porque el mecanismo de base avanza en un segundo los tres discos de las cifras, uno para las horas y los otros dos para las decenas de minuto y para los minutos. Lo más apasionante es cuando se cumple una hora en punto y las tres cifras avanzan simultáneamente una posición. La observación de esta precisa coreografía se convierte en toda una experiencia.

Mecánico y digital: una complicación contemporánea

Para conseguir esta representación tan clara como innovadora, los constructores de Lange pusieron en duda todos los principios y reglas convencionales de la relojería de precisión. Y tuvieron que hacerlo por la gigantesca dificultad que suponía integrar el mecanismo en las dimensiones limitadas de un reloj de pulsera y generar al mismo tiempo suficiente energía para los saltos sincronizados. Basta con unas pocas cifras para hacerse una idea: el anillo de las horas, por ejemplo, llega con sus 30,0 milímetros hasta la circunferencia exterior del mecanismo. A ello cabe añadir los dos discos para las decenas de minuto y para los minutos. Sus diámetros respectivos son 19,0 y 12,7 milímetros. La diferencia de altura entre ambos discos es de tan sólo 0,2 milímetros, lo que requiere un ajuste extraordinariamente preciso por parte del relojero.

«Para que los discos del mecanismo de cifras saltantes avancen puntualmente cada minuto, el mecanismo necesita mucha más energía que en una indicación clásica del tiempo», explica Anthony de Haas, director de Desarrollo de producto. «Desde el punto de vista de la fabricación, los discos de cifras no son solamente muy pesados, sino que además se tienen que acelerar para el salto y después hay que frenarlos. Ello requiere una fuerza muy superior a la rotación uniforme de un par de agujas, mucho más ligeras. El mayor consumo de energía se produce al cumplir las horas, que es cuando el mecanismo avanza simultáneamente los tres discos».

Además, el avance se tiene que activar transcurridos 60 segundos exactos. De esta difícil tarea se encarga el mecanismo patentado de reajuste de la tensión. Esta multitarea mecánica cumple además otra función: hace que el mecanismo se accione siempre con una fuerza constante, lo que contribuye a la estabilidad de la marcha.

Segunda generación de una obra maestra mecánica: el calibre L043.6

Si bien todas estas dificultades se resolvieron con inteligencia en el mecanismo de la primera generación del ZEITWERK, la última generación da todavía un paso más con el calibre perfeccionado L043.6.

La construcción patentada del barrilete con dos resortes de cuerda consigue duplicar la autonomía de marcha de 36 a 72 horas. En otras palabras: con toda la cuerda dada, el ZEITWERK dispone de energía suficiente para 4.320 saltos de minuto, o lo que es lo mismo, 72 saltos simultáneos de los tres discos, 360 saltos de sólo dos discos o 3.888 de uno solo. Otra novedad con respecto al modelo anterior es la facilidad con la que se ajusta la hora. Con un pulsador situado a las 4 horas se pueden avanzar las indicaciones de manera independiente, lo que resulta especialmente práctico cuando, por ejemplo, se cambia de huso horario. El pulsador funciona a la inversa: cuando se presiona no pasa nada, pero cuando se suelta avanza la indicación.

La integración de un pulsador para corregir la indicación de la hora, utilizado por primera vez en el ZEITWERK DATE, supuso una gran complejidad constructiva. Porque para poder realizar la corrección independientemente de los procesos de avance de la indicación del tiempo, un acoplamiento vertical patentado separa el anillo de las horas del mecanismo de cifras saltantes cada vez que se acciona el pulsador. La indicación de los minutos se ajusta en ambas direcciones mediante la corona situada a las 2 horas.

La segunda generación del ZEITWERK dispone también de un sistema de oscilación con espiral del volante propia y un ajuste en declive patentado. Oscila con una frecuencia de 18.000 semi oscilaciones por hora (2,5 Hertz). Al igual que todos los demás calibres de la manufactura, el acabado artesanal del mecanismo de 451 piezas cumple las más altas exigencias de Lange. Los conocedores disfrutan observando a través del fondo de cristal de zafiro los puentes del volante y de la rueda de escape grabados a mano, las ruedas de la cuerda decoradas con un pulido de sol, los 59 rubíes y el delicado puente de la cuerda intermedia ennoblecido por un acabado linear y con dos engastes de oro atornillados.

Inconfundible, también por su diseño

Los amantes de la relojería dicen a menudo que la esfera cuenta la historia de un reloj. Refleja, además de la sensibilidad estética de su diseñador, la habilidad de quienes han construido su mecanismo. Y esto es especialmente acertado en el ZEITWERK, cuyo innovador concepto técnico encuentra su mejor expresión en un diseño perfeccionado.

Su elemento de diseño más marcado es el puente del tiempo de alpaca natural. El uso tradicional de este material por A. Lange & Söhne en las piezas de la caja como placas y puentes da a entender que constituye un elemento fijo del mecanismo. En el nuevo ZEITWERK el puente del tiempo se ha remodelado sutilmente para dejar más espacio a la esfera auxiliar del pequeño segundero a las 6 horas. En la escala de la indicación de la reserva de marcha, situada en el lado opuesto y armónicamente integrada sobre la curva del puente del tiempo, las últimas doce horas están ahora marcadas en rojo para indicar con más claridad todavía que la tensión del muelle real se está acabando.

La piedra de cojinete de zafiro de los anillos de los minutos y de las decenas de minutos que se observa a la izquierda de ambas indicaciones constituye un detalle refinado que establece también una conexión con el mecanismo. Si bien en la mayoría de los casos se utilizan rubíes para las piedras de cojinete, por motivos estéticos los relojeros de Lange utilizan aquí esta piedra preciosa transparente.

Dos colores nobles

La caja del nuevo ZEITWERK, de 41,9 milímetros de diámetro, tiene una altura de 12,2 milímetros y está disponible en dos versiones. Una es de oro rojo con esfera negra y un puente del tiempo de alpaca natural. La edición de platino tiene una esfera rodinizada de plata maciza. El puente del tiempo es negro rodinizado. Las agujas de color a juego completan el diseño armónico. El modelo de oro rojo tiene una correa de piel de aligátor negra y la de la variante de platino es marrón oscuro.

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Acerca de A. Lange & Söhne

El relojero de Dresde Ferdinand Adolph Lange puso la primera piedra de la relojería de precisión con la fundación en 1845 de su manufactura relojera sajona. Sus valiosos relojes de bolsillo siguen siendo muy codiciados entre los coleccionistas de todo el mundo. La empresa fue expropiada tras la Segunda Guerra Mundial y el nombre A. Lange & Söhne cayó casi en el olvido. En 1990 Walter Lange, bisnieto de Ferdinand Adolph Lange, se aventura a comenzar de nuevo. Hoy se fabrican en Lange sólo unos pocos miles de relojes de pulsera al año, en su mayoría de oro o platino. En ellos trabajan únicamente los mecanismos desarrollados y laboriosamente decorados y montados a mano en la propia casa. Con 70 calibres de la manufactura desde 1990, A. Lange & Söhne ocupa una posición preeminente en el mundo de la alta relojería. Entre los grandes éxitos destacan los iconos de la marca como el LANGE 1, con la primera gran fecha en un reloj de pulsera fabricado en serie, y el ZEITWERK, con su indicación de las cifras saltantes exactas. Las insólitas complicaciones como el ZEITWERK REPETICIÓN DE LOS MINUTOS, el DATOGRAPH PERPETUO TOURBILLON o el TRIPLE SPLIT representan la aspiración de la manufactura de conducir hacia nuevos logros su arte relojero rico en tradición. El deportivo y elegante ODYSSEUS de acero inoxidable, introducido en 2019, marca el comienzo de un nuevo capítulo para la manufactura.

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